Siempre que un pensamiento negativo venga a vuestra mente, trayendo preocupación, ira, miedo, a vuestro corazón, respirad profundamente, cerrad los ojos y visualizad un foco de luz muy poderoso a aproximadamente 40 cm de vuestras frentes, justo en el tercer ojo. Seguramente sentiréis cosquillas o calor. Justo en ese momento, hay que repetir mentalmente lo siguiente por siete veces:
"Fuera, fuera, fuera...
La luz está delante de mí...
Adentro, adentro, adentro...
La luz penetra en mí...
La luz está en mí...
Yo soy la misma luz."
La luz está delante de mí...
Adentro, adentro, adentro...
La luz penetra en mí...
La luz está en mí...
Yo soy la misma luz."
Siempre al terminar la afirmación, visualizad la luz dentro del pecho, y daos tiempo para la calma. Disfrutad de ese momento.
Evi.

Comentarios
Publicar un comentario